Cuando Lotina era el «Rubio» y lucía melena al viento

enero 28, 2008 at 11:32 pm (Aires novos)

El caser�o de los Lotina, en Meñaca.Este domingo, sentado na miña casa, leín unha noticia que me impactou moitísimo. Foi unha agradable brisa de meia tarde a que bateu no meu ollar… ¿Por que se fan as cousas tan ben nas Vascongadas e aquí tanto debezamos por perdurar ese esprito do Norte, que nunca ou case nunca se fai ben? A culpa principal, pode ser dalguns políticos pouco leídos, políticos que buscan o lucro facil, políticos de terceira preferente, xente sen sangue no corpo, corpos sen sangue quente, fariseos que non buscan nada, so destruen, que coartan toda aspiración de vida lexítima de un pobo do norte, “Os galaicos”.

E é mirando até os outros dous territorios históricos cando notamos todo o que aquí nos falta.

Ainda así, sego a pensar que este mundo é un fermoso contaxio de culturas, arte, xente… Unha mestura que tingue de milleiros de cores o ceo que nos adormece cada noite. Que é sen dúbida algo sen igual, que temos que vivir cada cheiro, ulir cada punto de esa inmensa muller, grandiosa nai terra, que nos protexe.

Eu dicíalle ao meu compañeiro: Meu, é tanta a diferencia coma esa chispa que ten a cueca tanga, mínima bule bule, e esa outra, faixa cor rancia.

Pero esas disertacions alexanse moito do tema que vos quero contar. O xornal (estupendo e maravilloso, un dos mellores pola sua ecuanimidade) “La voz de Galicia” este domingo pasado presentaba un artículo-reportaxe-documental de duas follas que achegaba tras varias pinceladas maravillosas e sutís a vida rural das Vascongadas a través de unha figura moi coñecida en Galica por ser o actual técnico do Deportivo da Coruña.

Vos remito a que leades esta obra de arte acerca do técnico de Meñaca e que a mín tanto me impactou:

Miguel Angel Lotina. Antes de llegar a A Coruña dirigió al Logroñés, el Badajoz, el Numancia, el Osasuna, el Celta, el Espanyol y la Real Sociedad. Pero pase lo que pase en el futuro, Loti ha sido, es y será, el técnico de Meñaca.

Miguel Ángel Lotina ha señalado en el mapa un pequeño pueblo de Vizcaya que apenas supera los 500 habitantes. Una belleza verde salpicada de baserris (caseríos), a unos veinte minutos de Bilbao. Allí nació en 1957 y vivió hasta los 21 años: «Recuerdo que entonces quería salir del pueblo a comerme el mundo, como todos. Ahora, a medida que me hago mayor, me entran más ganas de volver».

Lotina es el pequeño de una familia numerosa. Domingo y Jesusa criaron a ocho hijos -cinco chicos y tres chicas-. Todos nacieron en el caserío paterno y allí fueron creciendo gracias al duro trabajo de sus padres, que vivían del campo y de la ganadería: «Mi padre llegó a tener 24 vacas y a todas las ordeñaba él. Se levantaba a las cinco y estaba todo el día trabajando. Recuerdo que hasta en las bodas de mis hermanos él se tenía que ir a las siete para ordeñar al ganado».

El centro de Meñaca es un homenaje al entrenador del Dépor. Allí está el Ayuntamiento y el frontón Miguel Ángel Lotina. Unos cincuenta metros hacia arriba, la Eretegia Elizondo, uno de los dos bares del lugar. En su pared puede verse una foto del entrenador al lado de Bodipo y Barragán. Está encima de un póster del Athletic. Sori atiende la barra con amabilidad. «El Rubio -así se sigue llamando a Lotina en el pueblo- es muy majo y sencillo. Viene varias veces al año». Según su hermana Lourdes, que vive en el caserío colindante con el paterno: «Viene siempre que puede. Tiene su cuadrilla, juega partidos de fútbol..». «Sí, -la interrumpe su marido-. Primero jugaban solteros contra casados, luego calvos contra con pelos». Y ahora «calvos contra menos calvos», dice el propio Lotina.

Comidas con los amigos

Como buen vasco, a Miguel Ángel le gustan las comidas con los amigos. Por eso va al txoko del pueblo todo lo que puede. Es un lugar ubicado en la antigua casa del cura. Para poder comer allí hay que ser socio o ir acompañado de uno. Son 50 los privilegiados del Txoko Aldazpe. Quien quiera asociarse tendrá que esperar una vacante. El requisito indispensable es estar empadronado en Meñaca. Allí, entre pósteres del Athletic y del Euskaltel, un paisano de cara feliz se afana con unas buenas tajadas de bacalao. La cocina es espectacular y el lugar, un santuario que invita a la reunión. El periodista abandona apenado el txoko. Nada más salir, al lado del probadero (lugar en el que se produce la competición de arrastre de bueyes), Lourdes Lotina nos invita a ir a su casa, justo al lado del lugar de nacimiento del entrenador, un caserío que ahora está siendo rehabilitado. Desde él se ve una buena extensión de terreno perteneciente a la familia.

Loti con sus padres y hermanos.

Pero Loti no tiene casa en Meñaca. Compró un chalé en la Bilbaína, urbanización de Munguía, un municipio más grande al lado de su pueblo, donde nació Ascen, su mujer, a la cual conoció en el instituto, en una época en la que el Rubio lucía una hermosa melena al viento. Al insti ya llegó Miguel Ángel hablando castellano, idioma que comenzó a aprender a los 9 años: «Fue cuando fuimos al colegio, porque el maestro no sabía euskera», dice el míster. En Meñaca se hace la vida en vasco. Lourdes, su marido, el hijo de ambos, Sori (la del Elizondo), todos hablan al visitante en un perfecto castellano, pero con un fuerte acento de la tierra. José Luis, un baracaldés que ha comprado un casa en el pueblo, intenta aprender euskera. «A los nuevos en el pueblo, el Ayuntamiento nos da clases gratis. Yo hago el esfuerzo porque es una forma de devolverles el cariño que nos están dando. Ellos, si no sabes euskera, siempre te hablan en castellano. Son muy amables. Si hasta hacen fiestas de bienvenida a los que llegamos nuevos».

Miguel Ángel Lotina recuerda su infancia con cariño: «No hacía nada extraordinario. Jugaba, como todos los niños. Frontón, correr, cazar, pescar, lo normal en la zona. Cogíamos cangrejos en el río, había muchos. Para mí, Meñaca es, sobre todo, mi niñez». Una niñez que vivió con sus padres y sus hermanos, uno de los cuales, «el que se fue a América, José Mari, ya ha fallecido, al igual que sus padres. Solo en una ocasión, en el 87, se llegaron a reunir todos bajo un mismo techo. Fue con motivo del 50.º aniversario de boda de Domingo y Jesusa. Durante años, la reunión era imposible porque dos de las hermanas, religiosas, no podían salir del convento. Ahora, una vive en París y la otra en Londres. Y pueden acercarse en verano.

Sin duda, los pocos más de 500 habitantes de Meñaca seguirán muy de cerca lo que pase en el Dépor-Valladolid. Del resultado depende que Lotina regrese antes de tiempo: «Hay sitios tan bonitos, pero ninguno tan especial como mi pueblo», sentencia el técnico de Meñaca.

Agora só, un chisco, pensade…

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La suerte

enero 21, 2008 at 3:47 pm (Disertaciones)

Como dijo uno de los muy ilustres “mestres inspiradores” (véase sección a ellos dedicada) Isaac Asimov: “La suerte favorece a la mente preparada”.

Y es verdad.

Algo escéptico conocí a Isaac Asimov, o más bien, tengo que decir que tuve noticia alguna de esta persona, cierto día en el trabajo. El quillo, un gaditano pixa que trabajaba en la obra del puerto exterior me reveló su existencia. Filósofo americano, librepensador y humanista, Asimov afirmaba que la suerte en verdad sólo favorecía a toda mente preparada para asimilar que la suerte no existe, y que simplemente el tener más o menos suerte es dependencia directa de haber o no realizado ciertas acciones que terminan en una situación de suerte o de mala suerte.

Así la suerte, es la punta de un iceberg inmenso, muchas veces oculto por un enorme y oscuro océano que nos cuesta ver.

Pongamos como ejemplo que Panchito suspende el examen de matemáticas, y lo achaca a la mala suerte que ha tenido pues justo le han preguntado el tema que no se había estudiado. Si Panchito se hubiera estudiado todos los temas no hubiese tenido mala suerte y por tanto la mala suerte no existe, pues pertenece a la imaginación de Panchito.

Ya que el resto de la clase aprobó, pues se había estudiado ese tema, la mala suerte no fue tal para ellos. Sólo existió en la conciencia de Panchito sin querer meditar que su mala suerte es simplemente combinación entre el azar (que sí existe) y su mala gestión de estudio.

Pongamos otro ejemplo, muy de moda hoy en día por aficionados al futbol. En numerosos programas deportivos y en la calle (esta última contagiada por los primeros. Lugar donde habitan una mayoría de individuos que no tienen conciencia de pensamiento y se dejan llevar por las opiniones de unos pocos) circula la gran mentira de la suerte. En estos parajes, la suerte se mueve a sus anchas, riéndose de los que hacen gala de conocerla y perturbando el sano descanso de las “mentes preparadas”.

En estos programas se afirma, no sólo que la suerte existe, sino que hace acto de presencia en el equipo eterno rival, y casi siempre a favor de corriente. ¿Por qué el Real Madrid siempre gana sus partidos, aunque juegue mal?

En primer lugar si un equipo de futbol gana un partido es porque ha jugado bien, ha marcado más goles que el rival, por lo tanto le han metido menos, y todo dentro de un contexto con una reglamentación muy estricta. Así establece el reglamento de tal deporte que el equipo que al final de los noventa minutos de juego reglamentarios más el añadido que el arbitro imparcial de la contienda estime oportuno, haya conseguido más tantos primeramente validados por el arbitro, es el que gana. Y por lo tanto el que mejor lo ha hecho, ya que ese es el objetivo principal del juego.

En cuanto a sí se han realizado más pases, se han hecho más piruetas y los goles han sido de más bella factura, es meramente una cuestión de gustos que se aleja de la objetividad del reglamento del juego.

Finalmente, se puede afirmar, con total seguiridad que si el Real Madrid o cualquier otro equipo gana un partido, ha jugado bien. Punto pelota.

La suerte presenta un gran silogismo con esta última afirmación, pues, en numerosos medios de comunicación se basan en evidenciar la existencia de la suerte si un remate de un jugador pega en el palo, sale rebotado y no entra en portería. A lo que se añade que mala suerte ha tenido, o lo que causa mayor admiración por mi parte, que suerte tiene el portero. Implicando por una invisible red de carambolas telequinésicas a una tercera persona (el guardameta) que no ha tenido nada o casi nada de peso en la respuesta que por azar probabilístico ha decantado al disparo de ese rematador al ostracismo de no entrar en la red.

Así es como se habla de suerte, cuando se quiere decir azar, o combinación de sucesos catastróficos cuando se refieren a la mala suerte.

Llegados a este punto podemos admitir que existe la suerte, pero que no es lo que pensamos realmente, y que estamos pensando en Juan cuando hablamos de Paco. La suerte es por tanto la culminación y desenlace positivo de una serie de acciones que han propiciado una situación de inestabilidad en el espacio, que tiende irremediablemente hacia el caos (Toda la naturaleza es caótica, por eso dos gotas de agua no caen siempre en el mismo sitio. El universo tiende hacia el desorden y el caos) y que por lo tanto con mayor o menor probabilidad decantará la balanza y mostrará el resultado. Dicha probabilidad es consecuencia directa de todas las acciones que han sido ejecutadas hasta ese mismo instante.

De este modo si alguien hace las cosas bien tendrá una probabilidad de mas del 50% de obtener el resultado satisfactorio ante la situación de inestabilidad espacial. Cuanto más perfectas sean ejecuatadas las primeras acciones mayor será la probabilidad, teniendo en cuenta que en un suceso caótico o de naturaleza caótica (Como un disparo a puerta) siempre existirá la probabilidad de obtener un resultado no consecuente con las acciones ejecutadas.

Así se afirma impunemente que el capitán del Real Madrid y de España, Raúl González, tiene mucha suerte, porque mete muchos goles a raiz de arañar balones en el área. Y es falso, porque la suerte la busca Raúl con sus movimientos y acciones preliminares al desencadenamiento de la acción (que casi siempre termina en gol por lo bien que hace todo).

En futbol puedes disparar y pegar en el larguero y esa bola puede rebotar y entrar y ganar el partido, o puede salir fuera y perderlo. Por eso se dice que en el fubol influye mucho la suerte.

Aunque para algunos jugadores, hasta la suerte es un arte.

Raul González. El mejor futbolista español de todos los tiempos

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Xan da Cova

enero 7, 2008 at 7:34 pm (Mestres ispiradores)

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Os académicos endémicos

enero 3, 2008 at 10:49 pm (Mestres ispiradores)

Open de space. Libera a tua mente, be water, meu. Este espazo pretende ser unha homenaxe a todos aqueles poetas que andan polo mundo, alguns sen sabelo, outros conscientes de elo, e os máis inconscientes pero poetas, ao fim.

E unha homenaxe a todos aqueles que de algunha forma seguen os pasos XandaCovianos iniciados no meu Ourense natal.

Son os endémicos porque cada un deles tan so seran atopados nese lugar da terra, recóndito, sinxelo e fermoso que é o seu val, montaña, cumio ou curuto, templo, rúa, ponte e que sei eu, mais de uma maloca haberá (grande refuxio do pobo dos Corubo, pero como dixo Kipling cando lle preguntaron quenes eran os Corubo: “pero eso, es ya otra historia”).

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